Es en esos momentos que tenemos que hacer valer y recordar la esencia de la vida, sacarla y ponerla en práctica. Todas las herramientas de liderazgo, manejo de personal, etc. Sino están basadas en la verdad y los valores humanos, no tendrán nunca resultados duraderos.
Allí es donde quiero llegar en esta entrega…
Quiero hacer un llamado a todas las personas que ejercen cargos de dirección, que tienen personal a su cargo, que la mejor técnica para el logro del objetivo son los valores.
Recordarlos y ponerlos en práctica, aunque les suene cursi.
Los valores de respeto, dignidad, honestidad, ser íntegro como persona.
Recordar que hoy son gerentes, pero mañana podemos ser subordinados.
Saber que la opinión del gerente vale tanto como la de todos sus empleados, que sólo son dos ópticas diferentes.
Recordar que los jefes son tan importantes como sus empleados.
Que si bastara sólo alguna de las partes para cumplir con la meta, la otra parte no hubiese sido contratada.
Y algo en lo que creo fielmente es en lo que comenté líneas atrás, la integridad.
Ser íntegros, coherente entre lo que hacemos con lo que decimos.
No hay herramienta de persuasión más efectiva que vivir lo que profesamos.
El ejemplo es la única herramienta que nos va a permitir convencer al resto del equipo de seguir el camino que consideramos adecuado.
Cuando tomemos una decisión, dependiendo de la índole de la misma, procuremos involucrar de alguna manera a todo el equipo de trabajo al que afectará la decisión, procuremos ser respetuosos con todas las partes involucradas.
Y luego de tomada la decisión COMUNÍCALA.
Las instrucciones que de un gerente, jefe, líder o supervisor deben ser claras y precisas, si es posible por escrito, y allí indicar qué se debe hacer y quién debe hacerlo.
Así se podrá determinar responsabilidades particulares y a la hora de verificar el cumplimiento o no de las actividades no habrá duda de quién era el responsable de la actividad.
El gerente que actúe de esta manera podrá exigir un trabajo de calidad, hecho con esmero.
El éxito de un equipo de trabajo no necesariamente depende de qué bien pagado se sienta el personal, sino de la motivación que logre sentir el equipo, y esa es la función del líder.
El líder es el canal que entiende, vive, muestra y comunica a su equipo el objetivo macro de la organización e indica cuál es la forma de llegar al objetivo, y constantemente recuerda el camino.
Por último les digo…
Todos somos importantes, sólo tenemos funciones diferentes,
Recordemos la esencia de la vida en cada paso que demos. |