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La costosa rabieta de Chávez |
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Los empresarios de Colombia y Venezuela le reclamaron ayer duramente al presidente Hugo Chávez por “utilizar el intercambio comercial como un arma política”, y denunciaron que su actitud está golpeando especialmente a la población más desfavorecida y a los consumidores del vecino país.
Por primera vez desde que se recrudeció la crisis política con Caracas, la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana, que agremia a más de 200 de empresas de ambas naciones, exteriorizó su descontento por las restricciones comerciales ordenadas por Chavez.
Y lo hizo en Cali. “Protestamos enérgicamente por la posición del Gobierno venezolano de utilizar las inversiones y el comercio con Colombia como un objeto de retaliación política originada en diferencias ideológicas con nuestro Gobierno”, afirmó la presidenta de esa institución, Magdalena Pardo.
La dirigente, quien participó en un foro con empresarios vallecaucanos, fue incluso más allá: “Reclamamos la fidelidad del presidente Chávez a su palabra empeñada de respetar las inversiones colombianas en Venezuela y honrar sin dilaciones las obligaciones pendientes de pago, que a la fecha suman alrededor de US$275 millones”. Buena parte de esos dineros pertenecen a empresas del Valle.
La protesta se produjo luego de que Chávez, en otra retaliación por su desacuerdo con la operación de bases militares estadounidenses en Colombia, comenzara a imponer restricciones a los vuelos de carga y pasajeros hacia ese país, que ya afectan a las aerolíneas Avianca, Aero República, LAS, Aires y Aerosucre.
Grave deterioro
La señora Pardo asegúró que como consecuencia de las medidas del vecino país están en riesgo los ingresos de 250.000 familias colombianas y de unas 20.000 del lado de Venezuela.
Tal es el deterioro comercial, que las exportaciones a Venezuela caerán este año en 25% y cerrarán en unos US$4.800 millones, muy lejos de los casi US$7.000 millones del 2008. A junio del 2009 la facturación llegó a los US$3.030 millones.
Las restricciones han hecho que el tráfico de camiones con mercancías en la frontera se haya reducido en un 50%, ante el agravamiento de las tensiones diplomáticas.
Aún así, la dirigente dijo que “el comercio con Venezuela no está cerrado”, y anotó que pese al conflicto “hemos atendido sin mezquindad ni ánimo especulativo las necesidades de abastecimiento de los consumidores venezolanos”.
Seguir en Venezuela
Pese a todo, la Cámara Colombo-Venezolana instó a los empresarios a no desaparecer del mercado venezolano. En otras palabras, dijo, deben continuar los negocios en el vecino país, defender las marcas y los productos posicionados.
“Hay que mantener las exportaciones, aprovechando las posibilidades legales que ofrece la legislación venezolana, actuar con cautela y medir los riesgos, así tengan que reducir sus márgenes de ganancia, con dólares más caros”, resaltó la señora Pardo.
Colombia le vende a Venezuela unos 6.000 productos diferentes y allí están asentadas empresas nacionales como Acerías Paz del Río S.A, Almacenes Éxito, Alpina, Bancolombia, Carvajal, Clorox de Colombia, Kimberly Colpapel, Compañía Colombiana Automotriz S.A., Galletas Noel S.A., Colsánitas, Imusa y Legis, que Chávez amenazó con expropiar. |
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