HOLA A TODOS LOS QUE ME LEEN hacía mucho tiempo que no escribía por la absorción de tiempo que ha hecho conmigo el Carabobo FC, pero ya liberado de esa exigencia quiero rescatar la comunicación con ustedes, por ello agradezco sus comentarios para saber por dónde vamos.
Lo primero que quiero explicar es que significa la palabra PARADIGMA, esto tiene que ver con la manera de comportarse, con conductas aprendidas pero a las que respondemos de manera inconsciente, está referido a las reacciones que tenemos ante distintas situaciones de la vida de acuerdo a las creencias que hemos aprendido de cómo comportarnos en la calle, como pareja, como papás. Podemos escuchar gente diciendo “a mí me enseñaron fue así” “como decía mi abuelita hombre no es gente” y así sucesivamente…. Estos refranes, costumbres familiares se convierten en creencias y dirigen inconscientemente la conducta.
Viejo paradigma
Dicho esto hablemos del viejo paradigma. Nosotros fuimos criados de una manera donde el padre era el centro de la familia, donde lo que decía el padre era santa palabra, se imponía el miedo como forma de interacción, alguna gente señala que era respeto pero analizándolo profundamente era miedo, los padres dictaban la pauta y no había ninguna posibilidad de negociación, los hijos hacían los que los padres decían por las buenas o por “paloterapia”, los niños eran vejados, castigados, humillados y por supuesto maltratados, la opinión de los hijos por supuesto no era considerada. |
Así crecimos en la sumisión, sobre todo a la figura del padre, cuando lo había, era vista como el OGRO que decía que no a todos los permisos, figura que se fue satanizando y convirtiendo en algo inalcanzable, mientras esto ocurría con el papá, la mamá era la pana, la alcahueta de las salidas los permisos y todo, pero cuando no quería decía “no no no no tu papá se va a poner bravo” esto lo ponía en un sitio del castrador. Sin embargo hay familia donde los roles estaban invertidos y otras posibilidades, revisa con cual te identificas.
Paradigma de hoy
Ante tanta restricción, sufrimiento y quizá maltrato fuimos guardando esa actitud hasta convertirnos en padres, porque justo en ese momento dijimos “no yo no quiero que mis hijos pasen por lo que yo pasé” aquí empezamos el camino de los padres permisivos que todo lo complacen, que nos cuesta decir que no y que covertimos a los hijos en este nuevo paradigma en los dioses del deseo, porqué? Tienen todo tv en su cuarto, pc o laptop, juegos de Wii, play, Xbox y pare de contar tienen un mundo aparte de una muy grande inversión tecnológica, para qué? “Para decir estoy aburrido……” y tu no sabes si matalo o sancocharlo pero como buen niño lastimado dices …no el tiene razón pobrecito yo tengo la culpa por trabajar tanto y etc.
Sino me creen busquen ese extraordinario video de “la pelota de letras”. Lo cierto es que sin querer criamos a los hijos para el ego, para el que más tiene y en el fondo sentimos que nunca es suficiente, que somos culpables y si no díganme si alguna vez |
a ustedes se les ocurrió gritar a sus papás o hablarles “golpeao”, porque nuestros hijos sí. Lo bueno es que ellos, nuestros hijos se sienten que ahora tienen derecho a decir, hablar, opinar a negociar y este es un paso paradigmático gigantesco sin embargo no es el final del camino. Porque la balanza esta desequilibrada en este paradigma hacia los hijos, lo mejor y ya los hay por allí es que se produzca un equilibrio entre el poder del padre y la libertad del hijo, limites con libertad, con satisfacción de necesidades y madurez.
Esa es la base del paradigma emergente, el paradigma del respeto mutuo, de la negociación y del bienestar de ambos lados de la balanza.
Hasta la próxima vez que prometo será pronto.
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